martes, 30 de noviembre de 2010

Ignacio Ramírez Pinzón, Cronopio, 66 años, Noviembre 30, 2010. Celebraciones!!!

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CONTENIDOS Y ARCHIVO DE ESTE BLOG (Abierto el 27 de Diciembre de 2007)

IGNACIO RAMIREZ PINZÓN, Cronopio,

http://ignara-ntc.blogspot.com/2007_12_01_archive.html


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Ignacio Ramírez Pinzón, Cronopio,
66 años, Noviembre 30, 2010.
Cumpleaños. Memoria. Reconocimientos.

Gracias al mensaje y los textos enviados por Oscar Domínguez, los cuales agradecemos, actualizamos (re-vivimos) este blog IGNACIO RAMIREZ PINZÓN, Cronopio, http://ignara-ntc.blogspot.com/2007_12_01_archive.html que como agradecimientos y reconocimientos al Gran Ignacio Cronopio abrimos el 27 de Diciembre de 2007, pocos días después de su fallecimiento el 19 de Diciembre de ese año.
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Evocación de Nacho Ramírez
De: OSCAR DOMINGUEZ oscardominguezg@etb.net.co
Fecha: 29 de noviembre de 2010, 21:28
Asunto: Evocación de Nacho Ramírez
Para: desocupado lector
y NTC ... http://ntcblog.blogspot.com/ , ntcgra@gmail.com
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(Este larguero es solo para Cronopios desocupados que recordamos al fallecido Ignacio Ramírez, Nacho, quien este 30 de noviembre cumpliría días que uno tras otros son los años. Od)
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Bien por ese homenaje a varias manos. Encontré esa foto en mi pequeño archivo. od * Alberto Salcedo Ramos, Luis Fayad, Ignacio Ramírez (Cronopio) y Henry Posada Losada ( 1 ) . (Click sobre las imágenes para ampliarlas. Click en "Atrás" en la barra para regresar al aquí)

Breve historia de un cronopio

Por Oscar Domínguez G.

Muchas palabras leídas, escritas, fotografiadas, imaginadas..., han corrido bajo las dipotrías de Ignacio Ramírez Pinzón desde cuando un 30 de noviembre, hace 61 años largos, la cigüeña lo depositó, con todo y su nariz quevediana, en la apacible aldea bogotana.

El Tiempo del 30 de noviembre de 1944 informaba en su primera página que Churchill, para parecerse a Ignacio, escogió ese día para nacer. Hitler empezaba a salir por la puerta falsa de la historia. La guerra se reducía al punto de que no le gastaban más de una anoréxica columna en primera página. Mark Twain y Jonathan Swift, dos hombres de palabras si los hay, también intrigaron para nacer un día como hoy.

En noviembre del 44, el café, nuestro cultivo más mono, luchaba por venderse mejor, como ahora. Bogotá padecía lo indecible para conseguir tres millones de pesos y pasaba el sombrero para arbitrar recursos ya que no había cama para tanta gente. Los mecanógrafos – muy solicitados en los avisos clasificados- no eran una especie en vías de extinción ni mucho menos, y la sífilis y la blenorragia hacían de los suyas entre quienes hacían el amor por fuera de la epístola de Pablo.

De la mano de su madre, mamá Felisa, Nacho empezaba a juntar vocales y consonantes. Y hacía la primaria en el amor enamorando imposibles de uniforme. Las únicas que no se enteraban de esos amores eran sus platónicas novias. A varias de ellas las convirtió en esposas.

Desde sus primeros teteros existenciales, el cronopio Nacho, decidió vivir sobregirado de vida, a pesar de su precaria salud de los últimos años. Todos los días reencarna en sí mismo. Sus amigos creemos que decidió vivir de una vez todas sus vidas futuras.

En sus vidas se ha dado todas las licencias, siempre dentro de una ética y una estética sin concesiones.

Una de esas licencias puede parecer un tanto exótica. De paso por el río Atrato, el reportero que hay en él desde siempre, se dejó besar de un cocodrilo. De esa “coalición” derivó las cicatrices que enriquecen lícitamente su rostro. Jamás pensó siquiera en la posibilidad de gastarle cirugía plástica a esa muy sui generis huella digital que lleva en el rostro. Cocodrilos no nos besan todos los días, se dijo Nacho.


CIUDADANO DEL MUNDO

Como uno es de donde lo quieren, al decir del juglar vallenato Alejo Durán, Nacho es un bogotano nacido en todas partes. Trotamundos de la palabra ha convertido el mundo en su hábitat.

Estas primeras décadas suyas las ha dedicado a asombrar a su rebaño de cronopios y cronopias, literalúdicos y literalúdicas, ustedes y “ustedas”, con su calidad y calidez humanas.

Es tan andariego que de lejos se ve que en su árbol genealógico hay un espermatozoide que camina. Espermatozoide andariego y mamagallista que lo ha llevado a muchos óvulos complacientes, comentó alguna vez.

Para un hombre siempre amenazado de vida, nada mejor que disfrutar la experiencia de vivir la muerte lúdicamente. Decidió hacerlo en uno de los tantos festivales culturales que ha organizado en Europa, muchas veces contra el querer oficial, para llevar a todos los ámbitos la voz de los creadores colombianos.

En el último, realizado en Italia, desde su cama en un hospital, Nacho siguió su enésimo festival desde el otro lado de la vida. El día que llegó fue hospitalizado de urgencia. En estado de coma, desde su cuarto en la clínica, siguió desde el más allá – donde estuvo- las incidencias del festival que se cumplió con el libreto que había preparado. Tan pronto se acabó el festival fue dado de alta.

Desde que se conoce, Ignacio ha hecho del esceptisimo una religión y de su vida una casa tomada por los libros, en homenaje a Cortázar. Su pasión-devoción por ellos ha sido tal que bien podría llamarse “Alegríadeleer” Ramírez.

Ve un libro y de inmediato se produce entre los dos un caso de amor a primera vista. Los acaricia, los huele, y en centésimas de segundo sabe en cuánto tiempo los despachará. Solo falta que en su apartamento nos abra la puerta uno de de sus libros. O de pronto el mismo Cortázar, su gurú, Henry Miller; o don Quijote, Remedios, la Bella, algún compadrito de Borges.

O uno de los pintores o protagagonistas de los cuadros con los que mantiene permanente diálogo desde la eternidad de las paredes que llenan de color y vida su casa, que siempre ha sido la casa de todos, como en el verso de Pombo. Y que de pronto pone en venta para solventar achaques económicos. (A pesar de que trabaja desde los 14 años, el Seguro Social, en su sabiduría (¿) decidió que no tiene derecho a la jubilación).

JUNTOS PERO SÍ REVUELTOS

En Nacho, periodismo y literatura han ido juntos pero sí revueltos. La desmesura de su comunión con la palabra la inauguró temprano fundando el periódico de su cuadra bogotana. De esta forma, iniciaba la primaria como reportero de todas las horas y de todos los insomnios. Radio, prensa y televisión ejercidos en los más inverosímiles sitios de Colombia, se han lucrado de su talento infatigable, siempre en período de prueba.

Nada de lo que tiene que ver con el ejercicio periodístico y literario, le ha sido extraño. En periodismo es de la vieja y de la nueva guardia al mismo tiempo. Esta faceta la atestigua su agencia virtual Cronopios donde trabaja desde hace quince años por puro amor-humor al arte utilizando ese periódico sin rotativa que es la web.

Su vitalidad nunca prescribe pese, repito, a una mala salud - con el alias de cáncer- que no le da tregua. Y que de pronto lo horizontaliza en la cama. Su situación generó un gran movimiento de solidaridad al cual Nacho le salió al paso en una ocasión desde su lecho de enfermo para desautorizarlo sin piedad. (Ver nota más abajito).

Desde siempre, para sus amigos y amigas, Ignacio ha sido una copa para todos llena. Pero desde que ingresó a los A.A., - ayatolas antietílicos- ofrece almuerzos o un café bien preparado y mejor servido. Ha disfrutado la amistad desde la intensa y extensa bohemia hasta la urbana paz del tinto. Sin concesiones, se ha dado a sus amigos a los que considera libros siempre abiertos en primera página. Como él mismo lo ha sido para todos nosotros.

Tomando prestado un verso, se puede decir que valió la pena vivir solo por ver pasar a Nacho.

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Soneto a Nacho
(odg)

En mi vida me he visto en el aprieto
De a los dioses dar gracias por Ignacio.
Burla burlando, y como voy despacio,
Me faltan los tercetos y un cuarteto.

Qué rollo tan berraco es ser “poeta”
Cuando las musas miran a otro lado:
A esta altura me siento naufragado
Pues aún no hablo bellezas del esteta.

De nariz cual de verso de Quevedo,
Se la ha jugado en paro y con denuedo
Por su amor: la palabra. Tal es Nacho,

Que sus amigos vemos como un macho
Cronopio sesentón. Él tanto ha dado
Que olvidó el participio jubilado.

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Queridos hombres y mujeres de palabra
Por Ignacio Ramírez
Director de Cronopios

ignacioramirez@cable.net.co

Me veo en la obligación de informar a los integrantes de la Red Internacional de Cronopios, que en ningún momento he autorizado la motivación de colectas públicas a mi favor, ni recibido suma alguna de dinero con supuesto destino al fortalecimiento económico de Cronopios y que mientras esté dentro de mis posibilidades ser consecuente con el lema de "Cronopios trabaja por puro amor al arte", defenderé este principio como hasta el momento he logrado hacerlo en el transcurso de toda mi vida.
Agradezco la generosidad y la buena voluntad de mis amigos, de los lectores y simpatizantes de Cronopios y de muchísima gente que propone alternativas para que nuestro Diario virtual para hombres y mujeres de palabra permanezca activo aún en emergencias como la que acaba de atravesar y cuyas causas ya todos conocen.
Estoy considerando, sí, la posibilidad de establecer una Fundación sin ánimo de lucro, en la cual participarían escritores y personas amantes del arte y la cultura que se identifiquen con el espíritu integracionista y desinteresado que ha caracterizado siempre a Cronopios. Cuando eso suceda, lo comunicaré públicamente, pero quiero en este momento dejar en claro que lo único que Cronopios aspira a obtener de sus simpatizantes es la alianza de los artistas dentro de sus diferencias de criterio y pensamiento, con el único objetivo de recuperar el valor de la palabra y fortalecernos desde nuestros trabajos creadores para demostrar que la mayoría de los colombianos somos gente de paz y estamos dispuestos a unirnos para desplazar a la violencia.


¡Cronopios no pasa el sombrero. Cronopios sí pone el grito en el cielo!


LOS FANTASMAS FELICES

Cronopio Nacho, que los dioses te mimen.
Por medio de la presente, como enseñan en las escuelas de comercio, te quiero comunicar que estoy a la espera de tu último libro, “Los fantasmas felices”. No te perdono la dedicatoria.
Creo conocer algunos de los textos, por ejemplo, las palabras que tú, escéptico de horas extras y jornada continua, leíste en la Iglesia de San Juan de Ávila, para despedir a tu mamá, DOÑA Felisa, el día que se volvió eternidad.
Celebro haberte colaborado en la búsqueda de la caricatura “Gran fandango y francachela de todas las calaveras” del maestro Guadalupe Posada. Es la portada del libro que editó Teresa Montealegre.
En reciente despacho de Cronopios, tu quijotada virtual que tantos aplausos arranca de la galería desde hace más de una década, decías hace poco, con inspirado acento, que “por supuesto los amigos no pagan y se los haré llegar pronto, de algún modo…”.
Como me autoproclamo amigo tuyo desde cuando éramos reporteros tesos y trasnochadores en RCN y en TVSucesos RCN del maestro Acosta, te digo que aguardo tu libro a pie juntillas.
Eso sí, al contrario de lo que opinas, creo que los amigos sí debemos pagar. No más regalos. Es más: acompañado de Gloria, madrina de uno de tus tantos matrimonios (el que realizaste con Ola Sofía, en Sibaté, en la casa del maestro Heinz Goll), ya consignamos el billete en tu cuenta # 034-140566 del Banco de Bogotá, sucursal Niza.
Casi le vendo un ejemplar al cajero pero finalmente al hombre le entró una llamada al celular y no pude redondear la faena. Los 30 mil deben ir llegando al Carulla de la 116, donde solemos despachar corrientazos meridianos. El primer punto del orden del día gastronómico es hacer un recuento de los viejos amigos que ya no nos saludan a pesar que compartieron mesa y vino con nosotros “cuando teníamos salud, sonrisa, juventud y nada en los bolsillos”.
No quiero que te pase lo que a mí que me he vuelto best-séller de libros regalados. Cero y van tres libros míos en la calle, y nada que se venden piratiados en el semáforo. Tampoco puedo almorzar largamente todos los días en el Parque de la 93, en la Zona T o en la erógena G con cargo a mis derechos de autor.
Me parece buena tu idea de vender directamente tus fantasmas. Los hermanos libreros suelen quedarse con el pan y con el queso. En esta operación de vender directamente era ducho nuestro común amigo, Pedro H. Morales, a quien una vez le oí preguntarle a un librero cómo era la movida para vender sus libros allí.
El caballero – el tambor mayor de la Librería Nacional- le dijo, casi si mirarlo: Usted le pone un precio, nosotros le subimos un 30 o 40 por ciento que es para nosotros, y ahí le vamos pidiendo. Y lo dejó mirando pa’l páramo.
Cronopio Nacho, como dice el vendedor de mandarias que pasa por tu casa y por la mía, “muchos, demasiados” éxitos con tu nuevo libro en la que los muertos llevan la voz cantante, contante y sonante. Parecerá que siguen vivos gracias a la magia de tu palabra.
Lamento no tener en mis planes inmediatos desocupar el amarradero porque podrías leer en mis exequias uno de los generosos textos que has escrito para presentar uno de mis libros. Y me despacharías con la vanidad en el punto más alto.
A tus espaldas, es decir, CCO (con copia oculta), enviaré copia de este correo a Raimundo y todo el mundo para que acepte tu libro, pero metiéndose la mano al dril.
No te tiempo más quito,
El Papá de Andrea

Esta es la dedicatoria que me escribió Nacho:
“Para el papá de Andrea y la Dulcinea del papá de Andrea, o sea mi madrina y en consecuencia la mamá de Andrea. Con mis esqueletos muertos de la risa y mi cariño vivo!. (Nacho, Bogotá, septiembre de 20079)

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* De: DOMINGUEZ oscardominguezg@etb.net.co . Fecha: 30 de noviembre de 2010 07:07
Asunto: Re: Gracias! Apreciado Oscar! Muy bueno y pertinente ... Re: Evocación de Nacho Ramírez
Para: NTC ntcgra@gmail.com
Bien por ese homenaje a varias manos. Encontré esa foto en mi pequeño archivo. od

----- Original Message -----
From: NTC . To: oscardominguezg . Sent: Monday, November 29, 2010 10:15 PM
Subject: Gracias! Apreciado Oscar! Muy bueno y pertinente ... Re: Evocación de Nacho Ramírez

Gracias! Apreciado Oscar! Muy bueno y pertinente tu texto sobre nuestro gran Cronopio Ignacio! Le daremos difusión y aprovecharemos para complementar y "revivir" el blog que abrimos, el 27 de Dic. 2007, en Memoria y Reconocimientos para él: CONTENIDO GENERAL , http://ignara-ntc.blogspot.com/2007_12_01_archive.html .
Abrazo, NTC …

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MENSAJES Y APORTES:

*** De Lina María Pérez *
Para NTC ntcgra@gmail.com
Fecha 30 de noviembre de 2010, 10:38
Asunto Re: Evocación de Nacho Ramírez, Cronopio. 66 años, Noviembre 30, 2010. Por ÓSCAR DOMÍNGUEZ. Homenaje a varias manos ... >.
Siquiera....
Siquiera estás muerto, Nacho... Desde que tus cenizas volaron a buscar los territorios donde habitan tus fantasmas felices, hemos sido testigos de las hecatombes de los últimos años del uribismo y de las recién descubiertas maromas que el del Ubérrimo dejó... No son los aguaceros torrenciales los que están hundiendo el país, Nacho. Bogotá, la ciudad que caminabas de arriba abajo hasta cuando tus huesos adoloridos te lo permitieron está administrada con el principio de la corruptela.
Cuánta falta haces, Nacho, para que nos ayudes a sobrevivir y nos convenzas de que la palabra es "libre y solidaria" como pregonaste en Cronopios, y es ella, sumada a la imaginación, a la sensibilidad y al humor, la que permite interpretar la vida, ésa que toca todos los días a nuestras ventanas y nos obliga a seguirle la corriente.
Espera tu segunda muerte como te lo enseñaron tus compadres Wayú. Permanece entre nosotros, como un recuerdo fresco y vital, que así te necesitamos para seguir inventándonos la vida.
Lina María, desde el fondo de la memoria y del corazón.

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DE: MARUJA VIEIRA
Noviembre 30, 2010.

Querido Oscar: Me uno a la evocación del Cronopio amado:

Hoy necesito dibujar una rayuela
en alguna parte.
No puedo hacerlo en la Rue Martel
de París
que estará llena de cronopios,
famas y conejitos
con flores amarillas en las orejas.

Tengo que dibujarla aquí,
con los bigotes de mi gata
reflejados en un espejo.

Al otro lado del espejo
me encontraré contigo, Ignacio
y jugaremos a la rayuela
con la seguridad de llegar al cielo.

MARUJA VIEIRA

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*** De: Henry Posada < cronopio75@hotmail.com >
Fecha: 30 de noviembre de 2010, 14:19
Asunto: RE: Evocación de Nacho Ramírez, Cronopio. 66 años, Noviembre 30, 2010. Por ÓSCAR DOMÍNGUEZ. Homenaje a varias manos ....
Para: NTC noticias culturales Gabriel Ruiz < ntcgra@gmail.com >

Bella evocación, gracias, NTC … !,
H.

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De J Mario Arbeláez < jmarioster@gmail.com >
Para NTC
Fecha 6 de diciembre de 2010 00:30
Asunto Re: Evocación de Nacho Ramírez, Cronopio. 66 años, Noviembre 30, 2010. Por ÓSCAR DOMÍNGUEZ. Homenaje a varias manos ... >.

Qué bella evocación de Nacho han hecho, mis queridos eneteceantes, por un buen rato nos han devuelto al amigo envuelto en palabras e imágenes. Me quiero sumar al homenaje con un texto que publiqué un año antes * de su deceso. Imagínense la risa que le dio al leerlo y la felicidad mía de hacerlo reír. Un abrazo, Jotamario
-
El hombre que llegó a pesar 0 kilos
Jotamario Arbeláez

Ignacio Ramírez, hombre de radio, activista del arte y la literatura, viajero impenitente, amigo ardoroso e inacabable, aprendiz de brujo, seriamente aquejado desde hace añares de un crustáceo que lo atenaza, por quien sus amigos ateos han reculado para pedir por él, quien ha sabido despistar a la muerte con singular entereza despachando por Internet la revista Cronopios, donde tiene para cada escritor colombiano su generosa difusión de vivas –y quien ha enterrado y escrito oraciones fúnebres por muchos de sus colegas que desde hace cuatro años le vienen haciendo homenajes de despedida–, se levantó el lunes de su cama, llegó al baño, pasó de largo por el espejo, se subió a la báscula como todos los días para vigilar la pérdida progresiva de su gramaje, y se encontró con que la aguja no se movió, permaneció en 0 kilos.

Mierda –masculló el espectro–, morí, ayer estaba pesando 47. No podía soportar tamaña levedad de su ser. Y se devolvió despacito en busca de su cadáver sobre la cama. Pero sobre la cama sólo estaba la manta aún caliente. Se tocó, y a pesar de estar casi en los huesos se sintió con masa. Bueno, los muertos también tienen cuerpo. Debí haber fallecido mientras dormía. Y si estoy muerto, ¿por qué esta preocupación por dejar de ser? Lo raro es que me siento como ayer, como si estuviera vivo. ¿Será el no ser esta preocupación por dejar de amar? De este mundo que conocí lo amé casi todo. Porque, ¿qué gracia tiene conocer gente si es para odiarla? Tal vez los únicos que merecen mi maldición sean los que están exterminando a mi amada tribu Wayoo, hoy defendida por mi hija Karmencita. A las mujeres las amé en todos los tiempos a partir de Leonor de Aquitania, hasta los días que se me acaban de terminar leyendo su biografía. Nada me dolió tanto como ver enzarzados en odiosa pugna a dos de mis más queridos amigos. Poetas que –llegué a pensar–, no eran tan excelsos como cada uno creía de sí mismo, ni tan insulsos como cada uno consideraba del otro. Actualmente estoy convencido de la soberana grandeza por lo menos de uno. Y de mis tres artistas del alma, otro de mis dolores es haber visto despintarse a Leonel Góngora y a Saturnino Ramírez. Menos mal que ayer almorcé cuchuco con Antonio Samudio. Y que pude abrazar a mi amado Antonio Correa y presentar su último libro en la Feria.

Sonó el teléfono, ¿aló? No había nadie en la línea. Lo dejó descolgado. Era la hora en que debía hacer el primer despacho de Cronopios. Cincuenta mil suscriptores desparramados por el mundo estarían atentos a su mensaje. Pero no se atrevió a abrir el Internet. ¿Qué tal si le pasara lo mismo que con la báscula y el teléfono y no le abría? ¿O encontrara en su propia página la noticia de su deceso? ¿O debería escribirla él, como última broma de un cronopio desencarnado?

Miró por la ventana el mismo sol que llevaba viendo nacer y morir siete veces a la semana. Los camiones pitaban, una ambulancia dejaba sentir la urgencia de su pasajero, un avión rayaba el cielo rumbo a Eldorado. No sabía si le quedaba bien sentarse en semejante trance. Después de verificar que pesaba 0 no sentía el cuerpo. Ni ganas de hacer popó, porque seguramente pesaría menos, lo cual sería ya la cagada. ¿Bañarse y afeitarse? ¡Qué farsa! Prendió el calentador. Recordó todos los libros que había leído en su vida, las películas que había visto, los países que visitara. Todos los besos que había dado, todos los pesos que por su trabajo había recibido. Volvió a contarlos con entusiasmo. Había sido rico.

En esas estaba, ya caída la tarde, en levantadora, cuando oyó sonar el timbre. No se sintió capaz de abrir. ¿Qué tal que pasaran por delante de él sin verle? Los repetidos timbres no vencieron su incertidumbre hasta que gritaron: Nacho, por favor, abre. Era Olga Cristina Turriago, su amiga de la vida. Abrió súbito. Hola, Nacho, te he estado llamando pero el teléfono está dañado. Por eso vengo con el técnico, para que te lo arregle, y de paso la báscula, que ayer te la descompuse cuando me subí a pesarme y le reventé el sensor. Debo estar gordísima.

Hacía 10 años que no se tomaba un trago. Se sirvió un whisky.
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* Nota de NTC …: Deceso: Diciembre 19, 2007
EL TIEMPO, Editorial - opinión , Fecha de publicación , 11 de mayo de 2005
http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-1634431

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Actualizó : NTC … / gra. Nov. 30, 2010. /// Dic. 6, 2010. 9:02 AM.

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